martes, 18 de agosto de 2015








Dilema: con la mentira se logran  muchas cosas que son falsedad.  Pero con la verdad se logran pocas cosas que nos sumergen en el mundo, de los virtuosos.

Vivir en este dilema entre la mentira y la verdad, a muchos  ha conllevado  a decidir por lo más fácil que es la mentira. Con tal de alcanzar algunos objetivos  de índole  egocéntricos.   
Aunque cierta mente nuestro mundo está envuelto por una atmósfera de la práctica de la mentira, debemos considerar y estimular a todos aquellos que se encuentran  a  nuestro alrededor,  que esta no es la ruta a  seguir,  hay una mejor fórmula en que podemos  construir nuestra vida y está sin duda es la verdad.   Practicar la verdad nos llena de liberta y regocijo, entra a operar como una verdadera fuerza que da  renovación al  ser humano,  donde  puede encontrar una alegría y satisfacción por encima de las dificultes, alejando cualquier sombra de temor en su conciencia, ya que ha elegido  no ocultar absolutamente nada, todo lo contrario eligió ser libre de todas las manifestaciones en que esta se practica.




La vida de los condenados 







Es interesante poder tocar este tema de carácter neurálgico que ciertamente en diferentes oportunidades ha sido  esbozado con gran preocupación, una vez más M Nussbaum en su exposición “Enfoque de las capacidades” Hace alusión con interesantes argumentos que buscan sobre todo contribuir a que los gobiernos del mundo puedan respetar manifestaciones y condiciones propias de los más débiles.





No es de extrañarse, como algunos sectores de nuestra población mundial, como organizaciones de derechos humanos y ONG de diferentes interdisciplinas, claman  para que cese el   abuso a ciertas poblaciones humanas,  específicamente la población femenina en los países Árabes, de igual manera el trabajo forzado a la población infantil y el irrazonable proceder de exterminio contra tipos de vidas diferentes a la nuestra.



Podemos decir  que la gran talanquera a estos problemas son las llamadas culturas, que obsesionadamente, tratan de mantener sus tradiciones y no solo esto, sino que de manera  inhumana quieren imponer sus dogmas y todo ese componente de matices culturales que los rige, creo que el problema de fondo es la ultranza deformada, de características primitivas que todavía rigen el  inconsciente humano y que existen fuertes  temores a proponer nuevas fórmulas que resalten el valor de la vida por encima de aquellos obstáculos culturalmente simplistas, que lo que han ofrecido ha sido un verdadero estancamiento en el desarrollo de las sociedades.   Yo no dudo que dentro de estas poblaciones hayan personas consientes de estas realidades, pero que sin lugar a duda estas mismas se abstienen hacer propuestas de transformación por lo que su propia vida correría peligro, los que se han atrevido hablar han tenido que huir a otras latitudes. De aquí que los modelos éticos tales como la  Teleológica, Deontológicas, Dialógicas etc. han quedado en un enorme  abismo en sus objetivos a la felicidad del ser humano.  Los regímenes han esquematizado la población en normas que anulan derechos fundamentales  y que según su parecer o percepción es lo mejor para alcanzar determinado fin. 





Podemos considerar que la intención de Aristóteles con su eudemonismo quedo frustrada en este tipo de sociedades  donde sus normas terminaron anulando derechos básicos del ser humano. De igual manera al reflexionar sobre la ética Deontológica que se basa en el llamado deber, nos encontramos con el enorme problema que no todos los seres humanos tienen la capacidad de distinguir entre lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer, ya que muchas de sus acciones simplemente es guiada por un pensamiento común e instintivo,  por lo general este instinto tiene unas características de poca evolución. Justificando de esta manera la necesidad de esquematizar con normas y reglamento al ser humano. Es por esta razón las tendencias de las personas de abrigarse en organizaciones religiosas que le puedan marcar un patrón de vida. Por lo tanto la propuesta de I Kant, está condicionada a la evolución o desarrollo del razonamiento de los individuos, teniendo como resultado en grandes proporciones un deficiente engranaje en la realidad. Ya que las estructuras de poder brindan una educación paupérrima a las grandes masas y el llamado imperativo categórico de Kant queda anulado en estas culturas, cuando el proceder de algunos individuos es segado por los dogmas, pensando que es su deber es exterminar a los infieles, aunque sus conductas  sean las más primitivas.  Por  otro lado la ética Dialógicas es una propuesta de avanzada sin embargo, para dialogar se necesita preparación y un desarrollo humanista, donde nuestro razonamiento este centrado en el bienestar general. La demostración de esto es el sin número de problemática mundial existente.  No todos los seres humanos desarrollan en conciencia esta capacidad, por lo general se busca es absorber con las ideas al oponente olvidando sus derechos y anulando todo consenso.   



En síntesis podemos decir que el hombre sigue estancado en el uso de la razón,  que aunque se pregonen argumentos tan valiosos y contundentes como los que ha dado conocer  M Nussbaum, y otros.  Estos no serán oídos, el humano sigue aferrado a un sin números de tendencias primitivas como el egoísmo y códigos culturales improductivos, donde  muchos prefieren vivir eslabonado a sentimientos de identidad y de poder antes que usar el valioso componente de la razón, empleando una llamada diplomacia hipócrita  como simple protocolo de formalidad,  pero que de manera asolapada  siguen siendo como león rugiente.   Por este motivo hemos construido el Mundo de lo absurdo, ya que se anteponen los llamados intereses antes que el sustancial razonamiento. A pesar de esta triste realidad que  he podido articular  en este escrito  podemos concluir que es la ética el camino o la herramienta para cambiar tantas cosas,  tales como nuestra conducta a nivel individual  y la situación del mundo actual. Ya que nuestra realidad es que nos necesitamos unos a otros por lo tanto, todos somos valiosos y que como valiosos proyectamos el respeto hacia los demás y a nosotros mismos, en sentido de  que pueda reinar  la justicia universal. Soy convencido que si debe existir una ética universal no manipula y que las ONU debe tener en cuenta las propuestas que llevan determinado fin, tal es el caso de esta escritora Norteamericana, M Nussbaum. La humanidad si necesita una ética global que garantice no solo su dignidad, sino que además pueda acabar con el fantasma de autodestruirnos por la ambición y la incapacidad de no saber convivir con el medio ambiente.     


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